lunes, 25 de noviembre de 2013

Lactancia materna: Tranquila ¡No te vas a quedar sin leche!

La principal causa de abandono de la lactancia en occidente es, para sorpresa de muchos, la creencia por parte de la madre de no tener leche suficiente para amamantar a su bebé. 

Pero esa creencia, en la mayoría de los casos no se ajusta a la realidad, sino a uno de los muchos mitos que existen en torno a la lactancia materna.


Frases que todos hemos oído

Todos hemos oído alguna vez frases como éstas: "no tenía leche suficiente y por eso, tuve que darle biberón"; "me quedé sin leche muy pronto"; "cuando nació mi hijo tenía poca leche"; "últimamente, creo que me estoy quedando sin leche", "no sé..¿me estaré quedando sin leche?"...

Todas ellas reflejan una misma realidad: la preocupación de la madre por no tener leche suficiente para alimentar a su bebé. Esto ha pasado, pasa y seguirá pasando en el futuro y en la mayor parte de los casos, se debe a una falta de información adecuada sobre lactancia y el apoyo suficiente por el entorno.

La mayoría de las mujeres que dan o han dado el pecho hemos pensado alguna vez que no teníamos leche suficiente. Pero el momento en el que son más las mujeres que se lo plantean es, alrededor de los tres meses de lactancia, que es justo cuando más abandonos de la misma se producen.

¡No te vas a quedar sin leche!

Pues bien, tengo una buena noticia para ti ¡No te vas a quedar sin leche mientras tu bebé siga mamando! El pecho no es un depósito que se llena y se vacía por completo, es un grifo que puedes abrir en cualquier momento y que, siempre que el bebé siga mamando, por pocas tomas que haga al día, va a seguir teniendo la leche que necesita.  

La producción de leche se adapta a la demanda en cada etapa del desarrollo del niño.

Momentos clave en los que las mujeres piensan que se están quedando sin leche

Aunque son muchos los momentos (durante la lactancia) en los que una mujer puede pensar que se está quedando sin leche, los más frecuentes son estos:

La crisis de los tres meses

Hacia el tercer mes de vida del bebé es cuando se suele instaurar la lactancia. Es decir, es cuando la producción se adapta a la demanda y cuando el pecho suele estar más blandito y gotea menos (si había goteo). También es el momento en el que el bebé quiere comer más porque suele pasar uno de los llamados picos o crisis de crecimiento. 

Todos estos factores, muchas veces, le hacen pensar a la madre que el bebé se queda con hambre porque ella tiene menos leche ¡Y nada más lejos de la realidad!

Lo que ha sucedido es que la madre ha empezado a producir la cantidad de leche que su bebé necesita (ni más ni menos) y no en exceso como sucedía las primeras semanas. En aquel momento, su cuerpo no sabía cuántos bebés había tenido ni a cuantos tenía que alimentar.

La introducción de la alimentación complementaria

Es frecuente que cuando se introducen otros alimentos diferentes a la leche materna, algunas mujeres noten que tienen menos leche y, de nuevo, vuelvan a pensar que se están quedando sin leche y se preocupen.

En estos casos, es cierto que se produce una bajada de la producción, pero el motivo no es otro que el hecho de que el bebé necesita menos leche porque empieza a tomar otros alimentos y, por eso, la producción se adapta a la nueva situación.

Sin embargo, esto no quiere decir que esa mujer se vaya a quedar sin leche. Simplemente, que su producción se ha adaptado a lo que su bebé necesita en ese momento. Pero seguirá teniendo leche si el bebé sigue mamando o ella se lo extrae de alguna manera.

La  vuelta al trabajo

Con la incorporación al trabajo pasa un poco lo mismo, el bebé toma menos leche y el pecho se adapta, produciendo la cantidad que el niño necesita en ese momento. La producción se adapta a su su demanda.

La mejor forma de aumentar la producción es poner al bebé al pecho con más frecuencia

De todas formas, si en algún momento determinado se quiere aumentar la producción, la forma más fácil de conseguirlo es poner al bebé al pecho con más frecuencia. De ese modo, la producción aumentará adaptándose a sus nuevas necesidades.

De hecho, hay mujeres que se incorporan a trabajar y entre semana sus hijos maman menos veces al día, pero los fines de semana aumentan el número de tomas y la producción se adapta a esa situación.


Y tú ¿Has pensado alguna vez que no tenías leche suficiente para alimentar a tu bebé? 


Si te ha gustado esta información, puedes compartirla pinchando en los botones que tienes más abajo ¡Gracias!

3 comentarios:

  1. Hola Raquel! Leí tu artículo y me ha dejado bastante tranquila. De hecho me ayudó a relajarme y comencé a pensar que lo que me está pasando es temporal. Mi bebé tiene un mes y medio y desde hace casi dos días no tengo leche para él y debí darle mamadera. Pero la vomita. Quisiera saber si mi leche volverá porque tengo muy poca y mis pechos están blandos.Aunque lo he prendido seguido aún baja poca lexhe.

    ResponderEliminar
  2. Hola ASE 10 días tube a mi bebe el no toma teta xq esta en neonatología y es muy chico pero igual me sacaba con saca leche y me salía bien ahora de un día para el otro me sale rre pokito no puedo llenar los frascos para q le den mi leche y me preocupa por q quiero q el siga con mi leche no quierp q le den la q se compra y en verdad me angustia mucho antes tenia bien duros los pechos y ahora estan rre blandos añguien q me diga y ayude x favor

    ResponderEliminar

Escribe eso que estás pensando ¡déjame tu comentario!

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...