Hace unos días recibí una carta de la
Consejería de Sanidad de mi Comunidad Autónoma, recordándome que se acerca la fecha de vacunación del cuarto mes
de mi hija pequeña.
Asimismo, subrayaba la importancia que
tiene para la salud pública la vacunación de todos los niños. Aquellos que no se vacunan pueden contagiar al resto.
Este último punto
no es obvio para todos los padres y, de hecho, a este asunto ha dedicado el pediatra Carlos
González un libro entero: En defensa de las vacunas.
En primer lugar, se agradece el recordatorio,
aunque ya lo teníamos bien apuntadito en nuestra agenda.
Y en segundo lugar, bien
está que la Administración competente se preocupe por la salud pública, pero (siempre
hay un pero) la carta está incompleta.
En mi opinión, deberían explicar por qué se ha eliminado una de las vacunas que, hasta hace poco, se incluía en el paquete de vacunación básico infantil. Me refiero a la vacuna del neumococo.
En mi opinión, deberían explicar por qué se ha eliminado una de las vacunas que, hasta hace poco, se incluía en el paquete de vacunación básico infantil. Me refiero a la vacuna del neumococo.
Nuestra hija mayor (que nació en 2011) fue
vacunada de esta bacteria, además, de otras muchas cosas sin que la tuviéramos que pagar nosotros.
Sin embargo, ahora (en 2013) ya no se incluye entre las vacunas que cubre el sistema público de salud madrileño y si queremos que la vacunen de neumococo tenemos que ir nosotros a la farmacia a comprarla para que la enfermera de pediatría, el día que le ponga el resto de las vacunas (que sí cubre el Servicio Madrileño de Salud) se la ponga también.
Sin embargo, ahora (en 2013) ya no se incluye entre las vacunas que cubre el sistema público de salud madrileño y si queremos que la vacunen de neumococo tenemos que ir nosotros a la farmacia a comprarla para que la enfermera de pediatría, el día que le ponga el resto de las vacunas (que sí cubre el Servicio Madrileño de Salud) se la ponga también.
El Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud contradice a la AEPED
Lo curioso en todo esto es que la pediatra nos ha dicho que es recomendable ponérsela y, de hecho, la Asociación Española de Pediatría lo recomienda en su página oficial. Pero la Administración Pública no la cubre y ¿por qué? Pues eso me gustaría a mí saber...
En el Portal de Salud de la Comunidad de Madrid, encontramos el Calendario de Vacunación Infantil que empieza diciendo esto:
A partir
del día 1 de junio de 2013, el calendario de vacunación infantil de la Comunidad
de Madrid se ajusta para adaptarse al calendario vacunal básico
establecido para todas la Comunidades Autónomas y aprobado por el Consejo
Interterritorial del Sistema Nacional de Salud el 21 de marzo de 2013.
Y a continuación, publican un cuadro con todas las vacunas incluidas en el calendario
vacunal básico en toda España que excluye la vacuna del neumococo.
Sin embargo, la
Asociación Española de Pediatría la recomienda de esta forma en su página web:
La
Asociación Española de Pediatría recomienda la vacunación universal de todos
los lactantes que vivan en nuestro país frente al neumococo y también de
todos los menores de 5 años no vacunados con anterioridad.
Es decir, que la Comunidad de Madrid, en particular el Servicio Madrileño de Salud, contradice las recomendaciones de la AEPED.
Es decir, que la Comunidad de Madrid, en particular el Servicio Madrileño de Salud, contradice las recomendaciones de la AEPED.
¿Qué está pasando?
Creo que nuestras administraciones sanitarias deberían
explicar por qué no han incluido esta vacuna en el calendario vacunal básico
¿Acaso esta bacteria está erradicada en nuestro país? ¿Acaso la incidencia es
tan baja que el coste del tratamiento de los enfermos es menor que el coste de
vacunar a toda la población infantil? ¿O acaso es que simplemente no hay
dinero?
Como muchos otros padres, nosotros estamos vacunando del neumococo, voluntariamente, a nuestra hija. Esta vacuna se administra en cuatro dosis,
cada una de ellas a razón de algo más de 70€ (que como digo no paga el
sistema público de salud).
Posiblemente, no todos los padres puedan permitirse
pagar esta vacuna. Por tanto, puede que a medio o largo plazo haya una proporción importante de niños
sin vacunar de esta bacteria. No sé si nuestras autoridades están propiciando un problema de salud pública, pero desde luego estamos corriendo un riesgo como sociedad y me parece preocupante que la administración pública (que al final está dirigida y gestionada por políticos) contradiga los criterios y recomendaciones de los profesionales de la salud.
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