viernes, 20 de noviembre de 2015

Volver a empezar...pero de una forma distinta.

Nueve meses después mi última entrada, aquí estoy de nuevo.

Varios han sido los motivos que me han tenido alejada del blog, pero siempre supe que volvería y, hoy, ha llegado el momento.

Vuelvo a empezar... pero de una forma distinta.


Vuelvo, pero siendo yo, (más que nunca) con mi estilo, con corazón, con esperanza, con alegría, con humildad y con respeto. Y, sobre todo, con muchas ganas de retomar algo que empezó hace más de tres años y que, a pesar de tenerlo un poco abandonado, sigue teniendo su hueco en mi corazón y en la red, gracias a la visita diaria de muchas personas desde todo el mundo ¡Gracias a todos!

Haciendo memoria.


Los que me seguís desde el principio, sabéis, que este blog surgió - como decía más arriba - hace más de tres años como forma de expresión personal y como lugar en el que compartir información y experiencias sobre dos temas centrales: crianza natural y familia cristiana. 

Con el tiempo, sentí la necesidad de tratar cada tema por separado y, por ello, dejé Nuestro Mundo de Padres para temas de lactancia, crianza y aprendizaje respetuoso y, por otro lado, abrí un nuevo blog Familia que reza, para escribir sobre familia y fe católica. 

De esa forma, es cierto que gané facilidad a la hora de clasificar los temas, de organizar las ideas, de estructurar los blog y de dirigirme a los diferentes tipos de lectores que tiene cada uno de ellos porque, la realidad es que, son más los que separan crianza con apego y fe que los que lo unen.

Recuperando mi estilo


Sin embargo, creo que perdí la esencia. Perdí mi estilo, perdí el motivo por el que empecé a escribir que no era otro, que dejar ver que otra forma de vida personal y familiar es posible. 

Estoy convencida de que se puede defender la crianza consciente, la lactancia no interrumpida, el colecho, el porteo, los pañales de tela, la alimentación libre de papillas. 

Se puede defender el cuidado de los niños en los primeros años de vida en el hogar o en lugares que se adapten mejor a sus ritmos y a su desarrollo (como una madre de día o escuelas alternativas) sin necesidad de que pasen muchas horas fuera de casa,  las alternativas a los castigos y el aprendizaje respetuoso.

Y, además, se puede defender la vida desde su concepción, los valores cristianos, la educación en la fe, la familia formada por la unión de un hombre y una mujer y la libertad, en toda la extensión de la palabra (tanto de la mujer como del hombre).

Sin embargo, me consta que no todo el mundo lo ve así porque me cuesta mucho encontrar gente que críe a sus hijos de la misma forma que yo lo hago, uniendo las dos cosas: la crianza natural y los valores cristianos.

Sé que los hay, pero no en mi entorno. Y creo que a veces, simplemente, es por prejuicios o por desconocimiento, no tanto por falta de afinidad o de intereses.

En definitiva, creo que se puede criar con apego y, al mismo tiempo, creer en Dios, rezar, ser católica y llevar (o al menos intentarlo) una vida normal.

En mi opinión, nada hay más natural que aquello que Dios ha puesto en la naturaleza. Y para mí, natural es que un niño se destete solo cuando él quiera y natural, es rezar y tener anhelo de Dios desde la infancia.

A mi manera


Como decía, muchas veces me doy cuenta de que la forma que yo tengo de criar a mis hijas no termina de encajar en los comportamientos de ningún grupo social que me rodea. Ni en los de crianza natural ni en los católicos. Y se podría decir, que mi forma de crianza es un tanto ecléctica. 

Y es curioso, porque a mí, me parece que la crianza natural es muy de Dios, muy acorde con la naturaleza que él nos ha dado.

Por eso, a veces siento, que mi forma de criar y acompañar a mis hijas en su aprendizaje es un poco diferente al resto, es un poco"a mi manera" como decía Sinatra. Y, al mismo tiempo, estoy segura de que "mi manera", puede interesar a alguien.

Por eso, he decidido seguir compartiéndola a través de este espacio.

Por ahora, seguiré publicando por separado, pero de otra manera y, cuando me sea posible, juntar los dos espacios en uno solo. De esa forma, cada uno, puede coger a modo de buffet libre,  aquello que le interese.

Como digo, hoy ¡VUELVO A EMPEZAR! y me encantaría que me acompañarais en esta nueva etapa ¡ Os espero!

Si te ha gustado lo que has leído, puedes compartirlo pinchando en los botones que tienes más abajo ¡Gracias!

8 comentarios:

  1. ¡Me alegro de tu vuelta! A mí me pasó lo mismo, por querer amoldarme a lo que "debe" ser un blog (no diversificar temas) acabé perdiéndome...
    Besos enormes, familia!!!

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  2. Gracias, Sol. Lo mismo te digo, veo que tú también has retomado tu blog. Un beso

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  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  4. ¡Estoy muy contenta de volver a leerte!
    Comprendo muy bien todo lo que dices. Yo también me empecé a "perder" en la línea que iba tomando mi blog. Iba ganando lectoras, comentarios y visitas, pero alejándome un poco del motivo inicial por el que empecé a escribirlo. Quise hacer una especie de reforma, pero ya había demasiadas cosas mezcladas en él y me resultaba complicado.
    Así es que opté por comenzar de nuevo desde cero, pero a mi manera otra vez. Desde la educación, pero mostrando abiertamente, como tú propones, que somos una familia en la que Dios guía nuestras vidas y que dentro de la educación que damos a nuestro hijo, la religión ocupa un papel fundamental. Por eso estrené nuevo blog.
    Yo también me encuentro sola a veces por no encontrar personas afines en mi entorno, al menos nos queda el apoyo virtual (¿conoces el blog de Paloma? http://paideiaenfamilia.blogspot.com/)
    ¡Bienvenida de nuevo!
    Besos

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    Respuestas
    1. Maribel, muchisimas gracias por tu comentario y por tu fidelidad. Siempre estás ahí.Llevo tiempo desconectada de los blogs, pero lo retomaré (incluido el tuyo).

      Es cierto que, a veces, perdemos la referencia de dónde queremos llegar con nuestro blog y es bueno, hacer cambios o empezar de cero.

      Te agradezco mucho el enlace que me das porque no lo conocía. Lo he visitado y me ha encantado. Siempre recomiendas cosas interesantes, Gracias!!

      Ya sabes dónde estoy para lo que necesites, cuenta conmigo.

      Un beso fuerte.

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  5. Hola Raquel. Yo también me alegro de leerte. Creo que, al final, cada una vive la maternidad "a su manera". Lo que nunca se debe perder es el respeto y el amor, en eso estoy totalmente de acuerdo contigo :) Un beso. Ana (www.desdemimapa.com).

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  6. Muchas gracias, Ana. Estoy de acuerdo, el amor y el respeto no se deben perder nunca y menos cuando hablamos de nuestros hijos.
    Un beso

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  7. Muchas gracias, Ana. Estoy de acuerdo, el amor y el respeto no se deben perder nunca y menos cuando hablamos de nuestros hijos.
    Un beso

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