lunes, 12 de noviembre de 2012

Cuando la guardería parece una universidad, algo está fallando (Parte II)



La semana pasada os contábamos nuestras impresiones al visitar las guarderías de nuestra zona y os decíamos que, en nuestra opinión, algo está fallando en nuestra sociedad, cuando tratamos a los niños como adultos y a los jóvenes como niños.

La mayoría de los niños de nuestra sociedad viven una vida que no les corresponde, se les impone un ritmo de adultos, unos horarios y unas costumbres que no deberían ser las suyas.

Muchos padres no tienen más opciones o no saben cómo hacerlo para que sus vidas sean distintas. Pero
muchos de ellos, cuando se sinceran, dicen que se sienten culpables de dejarlos tan pequeños con extraños y del ritmo de vida que llevan.

Un bebé diez meses, por poner un ejemplo, no debería levantarse a las siete de la mañana para que le dejen en la guardería a las 7:30h o a las 8:00h y le recojan a las 17h, ya merendado.

Los niños deberían pasar más tiempo con sus padres y menos con otras personas y recibir más cariño y más afecto. De esa forma, tal vez se evitaran muchas consultas de psicólogos por problemas de comportamiento o carencias afectivas.

El caso es que la sociedad te vende que lo mejor es llevar a los niños a las guarderías, para ellos y  también para los padres, sobre todo, para las madres, pero nosotros no estamos de acuerdo y creemos que hay otras alternativas. En otros países de nuestro entorno las hay.

Algunas posibles soluciones o alternativas

En mi opinión, habría que hacer una reforma severa y, sobre todo, mucha labor de concienciación social para conseguirlo, pero podríamos empezar por las siguientes ideas:

- Facilitar la conciliación de la vida laboral y familiar, pero de verdad, de manera real y efectiva y no como está ahora diseñada que no hay quien se lo crea. Quienes legislan en nuestro país suelen ser personas que no tienen familia o que apenas la ven porque si no, no hay quien lo entienda.

- Fomentar el auto empleo y el tele-trabajo, aunque fuera para terceros.

- Hacer menos guarderías y dar menos ayudas económicas para llevar a nuestros hijos a estos centros e incentivar más, desde las administraciones públicas y desde las empresas, que los padres pasen más tiempo con sus hijos. Sin que esto suponga una traba para sus carreras profesionales.

- Facilitar la concesión de permisos retribuidos para el cuidado de los hijos sin necesidad de trabajar durante los primeros años de vida del niño y sin que esta situación, afecte a la promoción profesional y a la estabilidad laboral de los padres, principalmente, de las madres. Véase el ejemplo de países como Suecia, Dinamarca o Alemania donde esto es así. Allí es posible ¿por qué aquí no?

- Reconocer la labor de aquellos padres que deciden dedicar unos años de su vida a la crianza de sus hijos, en lugar de trabajar fuera de casa y valorarlo después para su carrera profesional. Las competencias que se adquieren durante estos años los hacen más eficientes y más competitivos para trabajos futuros.


Sé que queda mucho camino por recorrer para que nos parezcamos a uno de esos países en los que la educación y crianza de los hijos es vista como un bien común para toda la sociedad y no sólo para cada familia. Pero creo que si todos ponemos un poquito de nuestra parte y nos rebelamos contra esta situación, poniéndole nuestra dosis de sentido común, ganaremos todos como sociedad y no sólo nuestros hijos y nosotros.

Y tú, ¿cómo ves la situación? ¿Se te ocurren otras ideas para que esta situación cambie en nuestra sociedad? Esperamos tus aportaciones y comentarios.

Quizá también te interese leer:

Bebés que lloran y padres que dejan llorar
Niños que no obedecen
¿Comparas a tu bebé con otros?

6 comentarios:

  1. si, grupos de padres.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tu comentario es muy escueto, pero creo entender que te refieres a grupos de padres que se encarguen del cuidado de los hijos ¿no? Si no es así, quizás nos puedas aclarar un poco más a qué tipo de grupos te refieres.

      De todas formas, gracias por visitarnos y por tu comentario.
      Un saludo.

      Eliminar
  2. Con la otra entrada se lió una buena,jajaja.
    En ciertas cosas no estaba de acuerdo contigo, pero sí en lo fundamental. Yo tengo dos hijos y soy licenciada, el mayor nació a los cinco meses de acabar la carrera y nunca he ejercido. Mi marido es quién trabaja y llegamos justos a final de mes, pero además de la situación económica por la que todos estamos pasando y que me dificulta incorporarme al mercado laboral (y el enlazar tres embarazos ya) cuándo tengo un día de bajón y me frustro por no "ejercer" ambos nos planteamos qué hacer. Siempre hemos llegado a la misma conclusión, tanto los niños como yo estamos mejor en casa y juntos. Si yo trabajase tendríamos un mejor nivel económico, aunque no mucho mayor por tener que pagar dos guarderías, pero nos veríamos inmersos en una vorágine de horarios y estrés que no se paga con dinero, además de que nada puede compensar el tiempo que estoy disfrutando de ellos y agobiándme con ellos (por qué no decir que hay momentos malos,claro que sí!) y que los educo yo, y no otros.

    Un saludo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues sí Clo, la anterior entrada dio lugar al debate y eso siempre está bien. No fue mi intención crear polémica, sólo expresé mi opinión, pero no siempre se puede estar de acuerdo en todo ¿no crees?
      Gracias por seguir visitándonos a pesar de todo.
      Entiendo tu situación, no debe ser fácil. Cuando terminas la carrera, todos queremos ejercer y no hacerlo puede generar bajones anímicos como tú dices. Pero es cierto,que tienes toda la vida por delante para hacerlo y criar a tus hijos, sólo puedes hacerlo ahora. Al menos, los años más importantes de sus vidas.
      Entiendo lo que dices en cuanto al nivel económico. Si trabajan los dos, el padre y la madre, se vive mejor económicamente, pero no tiene por qué tenerse mejor calidad de vida. Es cierto, que los malos momentos están ahí, no hay que negarlos, pero lo que tú estás haciendo por y para tus hijos no tiene precio y algún día tendrás la recompensa. Estoy convencida de ello y además, Dios siempre provee. Yo sí he ejercido bastantes años desde que terminé mi carrera y he trabajado en diferentes sitios y te puedo asegurar que como la tarea de madre, ningún trabajo podrá satisfacerme nunca y eso que me gusta a lo que me dedico.
      Un abrazo y mucho ánimo para esos malos momentos.

      Eliminar
  3. Yo lo tuve muy claro a la hora de decidir.
    A pesar de mis años de estudios y del trabajo que tenía, estoy muy segura de que el papel de madre es el más importante de mi vida.
    Está claro que dejar de trabajar implica un cambio de vida y adaptarse a una situación nueva, pero creo que en la mayoría de los casos se puede hacer si se está mentalizada y si es lo que se quiere.
    Un tema muy interesante.
    Saludos

    ResponderEliminar
  4. Como bien dices, Maribel,dejar de trabajar para cuidar de tus hijos supone un cambio de vida y hay que reconocer que no todo el mundo está dispuesto a asumirlo (a mí me lo dice mucha gente, que no dejarían nunca su trabajo y es muy legítimo). Y para ello hay que estar mentalizada, pero desde luego, que aunque es duro y sacrificado, es la mejor experiencia y lo más importante de la vida.
    Un abrazo y gracias por comentar.

    ResponderEliminar

Escribe eso que estás pensando ¡déjame tu comentario!

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...