lunes, 29 de octubre de 2012

Sueño infantil: el síndrome de la cuna con pinchos

Antes de que naciera mi hija nunca había oído hablar del síndrome de la cuna con pinchos y tampoco durante un tiempo después. Y eso que lo padecíamos a diario.

Un buen día lo leí en algún libro o en internet y me sentí tan identificada que hice mío el término. 

Si la cuna de tu hijo tiene pinchos, seguro que sabes a qué me refiero sin necesidad de más detalles. Probablemente, se te haya dibujado una sonrisa en la cara que viene a decir:

menos más mal, no somos los únicos a los que nos pasa, al menos hay alguien que nos entiende.

Qué significa que la cuna tenga pinchos

Cuando le digo a la gente que la cuna de mi hija tiene pinchos, algunos me miran extrañados  y otros se ríen sin entender muy bien lo que digo. Sólo aquellos que han pasado o están pasando por lo mismo pueden entender, hasta qué punto, el síndrome de la cuna con pinchos puede desesperar a unos padres.

En los más de catorce meses que tiene nuestra hija, podemos contar con los dedos de una mano (y nos sobran dedos) las veces que se ha quedado tranquila en la cuna o en la cama nada más tumbarla.

La tienes dormida en tus brazos (después de haberle dado el pecho o haberla paseado un buen rato) y, suavemente sin hacer ruido, la intentas dejar en la cuna y es cuando los pinchos entran en escena. Empieza a inquietarse, a llorar y a protestar. Muchas veces no llega ni abrir los ojos, pero es como si tuviera un sensor y la cuna un resorte.

En muchas ocasiones, hemos llegado a tumbarla más de diez veces seguidas. Es agotador. Y no os quiero contar lo que supone cuando tu tripita de embarazada empieza a crecer...

He leído casos similares y algunos padres cuentan que les pasó los primeros meses, otros que hasta los ocho meses, otros que hasta el año, pero nosotros vamos camino de los quince meses y la mayoría de los días, seguimos como al principio. Y a veces, yo diría que casi peor porque es más consciente y se despierta con más facilidad. Hay días que no puedes más y se te saltan la lágrimas.

Esto le pasa, incluso, cuando se desvela a media noche y no se duerme al pecho. Hay que volver a pasearla y cuando crees que está dormida y la tumbas junto a tí, resulta que la cama también tiene pinchos...y otra vez, vuelta a empezar.

Disculpen las molestias, estamos aprendiendo 

Sin embargo, somos conscientes de que esto será temporal. Algún día dormirá bien y ahora sólo está aprendiendo y no se quiere despegar de nosotros. Nos necesita y mucho. No sabemos cuando llegará ese momento, pero estamos seguros de que llegará.

La psicóloga Rosa Jové dice en sus libros Dormir sin lágrimas y La Crianza Feliz,  una frase que nos gusta mucho para que los adultos entiendan a los niños y que nosotros aplicamos para esta situación y para otras muchas en la crianza de nuestra hija: "Disculpen las molestias, estamos aprendiendo". 

Efectivamente, los niños están aprendiendo, nadie nace sabiendo y el sueño también es algo que tienen que ir experimentando.  Todos hemos necesitado aprender y para ello, otros tuvieron que disculparnos primero a nosotros y esos fueron nuestros padres. Ahora es nuestro turno y el de nuestros hijos.

No pierdas la esperanza

A pesar del agotamiento, de la incertidumbre y del deseo de que esta situación cambie, no perdemos la esperanza y estamos convencidos de que, algún día, todo esto lo recordaremos con una sonrisa y con nostalgia.

Muchas veces me pregunto cómo podrán soportar esta situación aquellos padres que no tienen fe. A mí sin fe, me resultaría casi imposible...

Nosotros ofrecemos todo nuestro agotamiento y debilidad al Señor y lo ponemos en sus manos y en las de la Virgen María. De hecho, muchas noches, son ellos los que la duermen. Se obran verdaderos milagros cuando tu cuerpo no puede más y te abandonas sólo a la oración para que tu hija por fín se duerma...

Si estás viviendo una situación similar, desde aquí te animamos a que no pierdas la esperanza. Ya verás como tarde o temprano tu hijo dormirá mejor y los pinchos de la cuna desaparecerán.

Si esta etapa ya pasó para tí, nos encantaría que nos contaras tu experiencia. Seguro que nos ayudas mucho, a nosotros y a otras muchas familias. Gracias por adelantado!


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12 comentarios:

  1. Hola, ahora que leo este post, me recuerda que los primeros meses de nuestra hija le pasaba esto, o algo parecido, yo creía que eran mimos, pero se le pasó pronto, sin más, y desde eso, duerme como una bendita, aunque buenas horas nos hemos echado con ella en brazos. Vosotros teneis que estar muy tranquilos, que pronto pasará, eso os deseo. Un abrazo

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  2. Nos alegramos de que tu hija duerma bien y que pronto se le pasara esa etapa. Disfrutadlo mucho!!Gracias por visitarnos y por comentar.
    Un abrazo.

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  3. Hola, nosotros tenemos un niño de 27 meses y nos ocurría lo mismo. Lo solucionamos con el colecho: ha sido un acierto y ahora dormimos los tres genial.
    Al principio nos daba miedo, por lo que te dice la gente, pero luego ves que cada familia debe aplicar lo que le funcione, siempre respetando los ritmos del bebé.
    Nosotros también somos creyentes y ofrecíamos las malas noches. Gracias a Dios ya todo ha ido a mejor.
    Ánimo y felicidades por vuestros hijos.
    Besos

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    1. Hola Mar, gracias por compartir vuestra experiencia. Nosotros también practicamos el colecho desde que nuestra hija tenía 5 meses. Pero al principio de la cena cuando nosotros cenamos,charlamos o descansamos un poco y también por el día en su siesta, duerma ella en la cuna. El problema es que los de los pinchos, le pasa también cuando duerme con nosotros, hemos mejorado,pero sigue siendo difícil...

      Un saludo.

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  4. Hola yo note un gran cambio cuando pase a mi hijo a la cama, tenia esa edad y le compre una cama bajita en el ikea. Lo que hacia era acostarme con el hasta que se acostumbro. De todas formas yo hago colecho cuando me lo piden, porque al rededor de los dos años estan con terrores nocturnos. Puedes probar a lo mejor le gusta mas porque tienen la libertad de poder bajarse cuando quiera.
    Os invito a ver mi web www.aprenderjugandoenfamilia.com

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    1. Gracias por compartir tu experiencia. Estamos pensando lo de la camita para cuando camine un poquito mejor y tenga más reflejos. Está empezando a soltarse y todavía se cae mucho. Pero lo tendremos en cuenta. Hemos visitado tu web y nos ha gustado mucho, te seguiremos.
      Un saludo.

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  5. Creo recordar que con casi veinte meses he tenido que tener a mi hija encima para que durmiera la siesta porque se despertaba si la echaba. Y por la noche en cuanto se dormía al pecho, unas veces podía echarla (durante tres cuartos de hora, luego tenía que cogerla otra vez) y otras directamente la cogía el papá y se tumbaba con ella en el sofa un rato antes de acostarse.
    Parece que siempre va a ser así, pero su ritmo va cambiando.

    Un abrazo

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    1. Carol, gracias por visitarnos y por tu compartir tu experiencia. El colecho ayuda mucho, pero hay etapas difíciles en las que ni con colecho se puede descansar bien...
      Como bien dices,el ritmo de los niños va cambiando y algún día todos dormimos un poquito mejor.
      Un abrazo

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  6. Yo también he conocido ese síndrome, como he comentado alguna vez, la cuna se usó muy poco, quedó intacta y eso que fue una gran ilusión cuando nos la regalaron mis padres... en cuanto descubrí las delicias del colecho, ya no hicimos otra cosa, de nuestra cama pasó a un colchón de 90 en el suelo pegado a nuestra cama desde los 8 meses, creo recordar, hasta los 26 meses, que pasó a su cama, en su habitación, aunque elegimos una cama de 105, porque muchas veces duermo con ella, al menos una parte de la noche.
    Es cierto que el colecho no es la cura de todos los males pero ayuda mucho.
    Al final estábamos contentos de que no usase la cuna, tenía una libertad de movimientos que hacía que al desertar gateara buscándonos, y hemos vivido momentos irrepetibles.
    Mucho ánimo con las malas noches, hasta hace relativamente poco es lo que yo también he vivido, lo conozco plenamente, de todo se sale, lo veréis.
    Un abrazo!

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  7. Muchas gracias por tus ánimos y por comentar, María. Tomamos nota de lo del colchón, aunque nuestra habitación no es muy grande, pero algo se podrá hacer.Como dices, el colecho ayuda mucho, aunque no cura todos los males. Pero sin él, sería muchísimo peor.

    Un abrazo.

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  8. Buf, Todos hemos pasado por esa etapa y me alegro de que tu bebé ya lo tengo superado. Aún recuerdo cuando lo sufrimos nosotros... ¡Qué martirio! Últimamente ha empezado con los dientes y ha vuelto a las andadas. Ya no es síndrome de cuna de pinchos porque le duele la boca pero me recuerda mucho.

    Ánimo a todos!

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  9. Hola buen día, Mi nena al principio era así pero como a los 2 meses se le paso y ya me dormía toda la noche y tenía en el día sus horas de sueño, Pero ahora q esta por cumplir 6meses de nuevo regreso a la cuna con pinchos. Es cansado por q quiere dormir con nosotros

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